¿Qué han hecho con mi The Affair?

La tercera temporada de The Affair acabó a finales de enero pasado y todavía estoy preguntándome qué han hecho con la serie que tanto me gustaba. De esta reflexión, sale una crítica sin spoilers de la temporada, analizando qué ha funcionado y qué no.

Lo bueno de esta desastrosa tercera temporada de The Affair ha sido recordar cómo de geniales y redondas fueron la primera y segunda temporadas. Más allá de su narración subjetiva por personajes, The Affair me enganchó por la intensidad de su relato. Me hacía involucrarme en ella y sentir el dolor de sus protagonistas en cada uno de los prismas que ofrecía. Valorando ahora las dos primeras temporadas, adquiere aún más valor recordar cómo cada episodio fue redondo, aportando su granito de arena para que la temporada también fuera estupenda. Y cada una de ellas contribuyó a una historia completa en sus dos temporadas.

Pero la tercera temporada no ha funcionado. Es tanto el cambio a peor que, supongo sin saber, algo de la producción tiene que haber cambiado. Tiene que haber una justificación para este desastre. Todo lo que antes eran aciertos, en la última temporada de The Affair han sido despropósitos: personajes desdibujados y contradictorios, tramas insulsas que no van a ninguna parte, drama sucio que busca lo fácil, y tópicos sin sentido.

Aciertos de la tercera temporada de The Affair

Aunque mi valoración general de la tercera temporada de The Affair no sea muy buena, no quiero dejar de comentar las cosas con las que más he disfrutado, que las hay.

La ausencia de Juliette

Con lo floja que ha estado la tercera temporada de The Affair no puedo dejar de resaltar en primer lugar que uno de sus mayores aciertos han sido los capítulos en los que no salía Juliette Le Gall (Irène Jacab) 😛

La ceguera de Helen

The Affair analisis tercera temporada 3 Brendan Fraser John Gunter noah helenOtro acierto de la tercera temporada de The Affair ha sido cómo han narrado el recorrido de Helen (Maura Tierney) enfrentándose a sí misma forzada por los demás.

Aunque el personaje de Helen ha sido de los que más irregularidades e incoherencias ha sufrido, su trama de autoconocimiento me ha parecido interesante y adecuada a esta tercera temporada. El descontrol de Helen sigue cuesta abajo, como en temporadas anteriores. Ahora se acelera su descenso a través de la culpabilidad y deuda hacia Noah. Esto acaba por enfrentarla a todos los que la rodean: su hija, sus padres, su cuñada e incluso al paciente Dr. Vic Ullah. Cómo si de un juego de bolos se tratara, cada enfrentamiento resulta más duro que el anterior. Y las cosas qué cada cual le echa en cara a Helen se vuelven más explícitas y esclarecedoras, abarcando un pasado cada vez más lejano. Estos enfrentamientos acorralan a Helen frente a sí misma, llevando la cuestión de quién es mucho más allá de los conflictos del presente.

Las secuelas de Noah

No suelo odiar a los personajes porque sean odiosos. De hecho, me gustan los personajes que de ser personas reales no me gustarían. Así que no estoy en el grupo de los que odian a Noah. He disfrutado con su egoísmo y egocentrismo. Por tanto, el protagonismo central de Noah en esta última temporada no me ha molestado especialmente. Sobre todo porque la trama centrada en las secuelas tras la cárcel me ha parecido la base que sostiene la temporada. Descubrir paulatinamente el estado en el que queda Noah tras estar en prisión, ver cómo trata de reintegrarse y las dificultades / rechazos que sufre, así como la forma gradual en que se desvela qué sucedió creo que es de las pocas cosas que han logrado construir de manera narrativamente interesante en la tercera temporada de The Affair.The Affair analisis tercera temporada 3 Brendan Fraser John Gunter noah

Esta historia es de los pocos elementos que conserva algo de las temporadas previas. En ellas era una gozada profundizar en las tramas y los personajes a partir de matices graduales. Yo he disfrutado de este turbador y desconcertante viaje con el personaje interpretado por Dominic West. Quiero desacatar también la interpretación de Brendan Fraser, dando vida al inquietante guarda John Gunter. Cuando ya has visto el final que tiene el personaje, es más fácil aún valorar su buen trabajo en la interpretación de Gunter.

En mi opinión, el cierre de esta trama también ha sido un acierto. Y aunque su resolución se vuelve algo predecible al final, no le quita mérito a la historia.  De hecho creo que la temporada habría quedado más redonda si lo hubieran convertido en el tema central. Podrían haber cerrado con esta historia la temporada.

Ejemplo del mal y del bien: Juliette vs Gunter

Es curioso comparar la trama de Juliette y la de Gunter. Los retazos de la vida de Juliette me resultaron absolutamente anodinos y solo conseguían sacarme de la historia. Sin embargo lo poco que vimos de la vida de Gunter (la escena en la que su madre habla sobre él, o donde apenas vemos un poco a su familia) quedaba perfectamente hilado y lograba engancharme más a la historia.

Lo que más he detestado de la tercera temporada de The Affair

Todo lo francés sobraba

The Affair analisis tercera temporada 3 francesa final noah y julietteSin duda, el aspecto que menos me funcionó e hizo que todo fuera a peor fue la incorporación de Juliette Le Gall, la profesora francesa de intercambio. Este nuevo personaje resulta artificial, así como el vínculo que construye con Noah. Además, el drama personal que Juliette deja en Francia acaba resultando como si te pusieran un anuncio. No nos importa. No es eso lo que queremos ver. Además, el personaje interpretado por Irène Jacob parece que se construye con todos los tópicos que los americanos creen que son las francesas.

Cosas que no importan

Como sucede con la vida de Juliette, la sensación de sucesión de retazos inconexos se repite durante toda la temporada. Llega incluso a afectar a las tramas de los protagonistas que hace ya dos años que conocemos. ¿Cómo es posible que ahora sus miserias nos saquen de la serie en lugar de meternos más en ella? Tanto Hellen como Alison han padecido serias contradicciones. Ni las impecables interpretaciones de Maura Tierney y Ruth Wilson han podido salvar a sus personajes. No han parado de sucederse picos emocionales y cambios bruscos injustificados que no respondían simplemente a los lapsus de memoria de las distintas perspectivas que articulan la estructura de The Affair.

Échale drama a Noah

El dramático pasado de Noah también ha resultado pintoresco, pretendiendo justificar quién es, y no consiguiéndolo. La relación con sus hijos, sobre todo los dos mayores, también han parecido caricaturas. Primero enfado estridente con portazo, para en la escena siguiente reconciliarse al estilo de las comedias clásicas, con incluso frases inspiradoras a lo Cohelo de por medio. No, este no es mi The Affair.

Déjalo en 9 – El capítulo final empeora todo y sobra entero

Como remate de temporada, el último capítulo ha sido la cereza de un pastel podrido que han pisoteado. (¿Me estoy pasando?). Tras verlo no me podía creer que fuese el último. Todo lo que no funciona durante el resto de los 9 episodios anteriores está en el cierre de la temporada, pero en más cantidad. Y lo que si funciona, eliminado como si nunca hubiese pasado. Como en los últimos capítulos la presencia de Juliette se va haciendo, felizmente, más escasa, no pensé que el fuera una parte fundamental de la season final ¿Quién pensó que los conflictos laborales, personales y sociales – ¡oh dios mío, pobrecilla! sus amigas la juzgan – de Juliette podían ser un buen final?

¿Tiene un sentido esta tercera temporada de The Affair?

Le he estado dando vueltas a cuál podría ser el mensaje de la temporada. ¿Pretende funcionar como un epílogo sobre las consecuencias de la infidelidad? Es significativo como termina la situación de los cuatro protagonistas, divididos en una especie de cielo e infierno.

The Affair analisis tercera temporada 3 noah alisonEn mitad de la temporada también asoman retazos hacia una reflexión sobre qué es amor verdadero, y cuánto de honestidad y egoísmo hay en él. ¿Somos capaces de amar realmente o únicamente proyectamos nuestras propias necesidades omitiendo inconscientemente lo que sale fuere del molde que nos hemos impuesto? Helen ha sido la que más obviamente ha recorrido este camino, sorda y ciega a lo que muchos le estaban diciendo, negándose la verdad a sí misma, pero esto también lo hemos visto abundantemente en otras tramas: Juliette y su marido, Cole y Luisa, Cole y Alison; y también en la de Alison y Noah. Es un tema que ha estado latente incluso en las tramas de fondo como la relación entre los padres de Helen, la hermana de Noah y su marido o la de Whitney y el artista.

La tercera temporada de The Affair nos muestra un sinfín de relaciones. Así cuestiona cuánto de verdadero amor y cuanto de egoísmo hay en las relaciones que retrata. ¿Forma parte el conformismo o la racionalización del amor verdadero? ¿Es “romántico” asumir que hasta ahí has llegado, y aunque no sea perfecto, con eso te quedas? ¿Qué peso tiene la infidelidad o el pasado? ¿Es mejor la soledad o la compañía imperfecta? ¿Libera el amor o mata? ¿Es amor si es intenso aunque sea la consecuencia de huir de la realidad? ¿O solo es amor verdadero cuando es honesto? ¿Puede el amor, realmente, ser honesto?

Upsss

Paro, que con tanto ¿qué es el amor? me acabo de sentir como Carrie de Sex and the City escribiendo en su columna… En fin, hasta aquí llega el análisis. Ahora te toca a ti. Cuéntame cuál crees que es el tema de esta tercera temporada de The Affair y qué te ha parecido. ¿Te han gustado y disgustado las mismas cosas?

Yo adoro tanto lo que fue The Affair que estoy segura de que veré la cuarta temporada, que ya está confirmada.

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